viernes, 10 de noviembre de 2006

Berkeley


- Si cierro los ojos y no percibo la mesa que tengo delante de mí, la mesa deja de existir.
- Pero, ¿por qué vuelve a existir cuando abro los ojos?
- Ahí está el punto: depende de cuándo abras los ojos. ¿Probaste qué pasa si mantenés los ojos cerrados durante cuatro mil años? (que mueras antes de comprobarlo no cuenta como refutación)

7 comentarios:

Janus dijo...

La montaña perdura, porque sólo tiene ojos para sí misma, como el cielo y Moria Casán.
PD: si te mirás mucho los párpados, los párpados se transforman en monstruos y berenjenas y miran en vos. Lo dijo Quico Nietzsche.

Anónimo dijo...

Ese post me sono a algun parrafo del libro de Sofia?..quien sabe...saludos! Tu Blog tiene siempre cosas muy interesantes

Jacquie X dijo...

buuuu no pongas cosas filosoficas son un embole totalllll jjaja todo bien me encantan tus cuentos de donde te inspiras para escirbi?
besos

Ana dijo...

Pues a mí me gustan los pensamientos filosóficos. Además, este hombre es prolìfico en cuentos. ¿Qué hay de malo en que de vez en cuando, en vez de crear reflexione?

andres alberto dijo...

ah, no, a un blogger no se le dice lo que tiene que postear.
y a un ser humano no se le pregunta donde se inspira para escribir.
seguí adelante, jorge, este fue tan bueno e interesante como cualquier otro.

Alberto Giménez Arnau dijo...

¿La mesa deja de existir cuando cierro los ojos? ¿Por qué? ¿Por lo de "esse est percipi"? ¿Quién es el sujeto tácito que percibe a la mesa en eso de "ser es ser percibido"? ¿Solamente Mux? ¿Todos los que perciben la mesa en un momento dado? ¿El Universo entero? ¿La mesa se percibe a sí misma?

lautaro dijo...

la percepcion es no percibir un carajo de lo importante.... :P